lunes , 5 de octubre, 2020

5 de octubre: Día del Camino

Un camino puede ser varias cosas a la vez: el recorrido que permite llegar de un punto a otro, la vía por la que viaja la producción a un puerto desde donde partirá hacia el otro lado del planeta o al comercio del barrio, la traza que comunica pueblos y ciudades, la huella que parece perderse entre medio de dos campos sembrados, el sendero que nos puede llevar a redescubrir un paisaje del pasado, parte del viaje hacia las vacaciones o pieza fundamental de un proyecto integrador capaz de crear homogeneidad respetando las diferencias.

Todo eso, y más, es la Ruta 2, entendida desde antes de su origen mismo como construcción de identidad local, comunicando pequeños pueblos y grandes ciudades, provincial, atravesando varios de sus distritos, y nacional, como supo serlo desde que fue el camino que le permitió a sectores sociales diversos veranear en lugares donde antes estaba reservado para unos pocos, como un elemento democratizador.

Ruta 2, Km 41.
Mar del Plata

Su historia es tan rica como sorprendente. A lo largo de sus poco más de 350 kilómetros no sólo cuenta con varios parques industriales a sus márgenes, sino también con una iglesia gótica que puede verse a simple vista sin salirse de la traza, autódromos y hasta un castillo que guarda parte de su propio origen.

Su antepasado podemos ubicarlo en el Siglo XVIII, cuando era apenas una huella y las carretas que la recorrían debían atravesar ríos por lugares específicos donde los cauces lo permitían, o esperar que el agua bajara para seguir la marcha, eso sí luego de una parada obligada en la pulpería.

En el Siglo XIX, las diligencias recorrían el trayecto hasta lo que luego sería Mar del Plata en 15 días, mientras que hacia 1910 se construiría el primer camino de tierra, a cargo del Touring Club Argentino, cuando el automóvil ya era una realidad y comenzaba a convertirse en una medio de transporte alternativo.

Inauguración de la Ruta 2. 1938.
Tránsito en el camino general a Mar del Plata, tramo Dolores-Mar del Plata. 1938.

En aquel entonces, con un recorrido diferente al actual, el viaje llegaba a prolongarse hasta dos días. Pero era el primer gran paso, necesario para hacer frente a un incipiente desarrollo del turismo que le abría las puertas a otros sectores sociales distintos a la clase alta, en esa época la única que podía veranear.

Respondiendo a un uso que cada año crecía a paso sostenido, y en el marco de un plan de obras de mayor envergadura, hacia 1934 se encaró un proyecto que sería bisagra: la pavimentación.

Sinónimo de progreso y evolución, esa labor sería realizada de manera conjunta por la Nación y la provincia de Buenos Aires, repartiéndose el trabajo en dos tramos: la primera haría desde Avellaneda hasta Dolores, mientras que las autoridades provinciales, con fondos federales, la continuarían hasta Mar del Plata.

El 13 de diciembre de 1934 se daría el puntapié inicial para los trabajos. Tres años después, el 23 de enero de 1938, estaría listo el primero de los tramos, mientras que el 5 de octubre quedaría inaugurada la obra en su totalidad. Sería un antes y un después.

Tránsito en la antigua Ruta 2. Enero de 1975. ( Revista Gente)
Camino al Rally de Mar del Plata. 1970

A lo largo de décadas fue testigo de cómo miles y miles de personas la circulaban, principalmente en temporada de verano para llegar a las playas de la Costa Atlántica.

Enero de 1993 también sería otro momento único en su historia, ya que se dieron inicio las obras para convertirla en autovía, las cuales se completaron en marzo de 1999.

Por todo esto podemos decir que desde antes de ser lo que es actualmente, la Ruta 2 ya era una traza que concentraba mucha atención y le aportaba a la provincia de Buenos Aires la posibilidad de conectar la capital federal con uno de los centros turísticos más importantes del país, convirtiéndola en un verdadero ícono, en parte constitutiva de la identidad bonaerense.

Ruta 2, Km 206.500, Dolores.
Ruta 2, Km 93, Samborombón.

En el año del Bicentenario de la Provincia, nos toca transitar una situación inédita que castiga todos los rincones del planeta como lo es la pandemia de COVID-19.

Y de esta manera la ruta 2 se convierte sin dudas en el camino por el que nuestros trabajadores viales, sanitarios y de seguridad se desplazan para cuidarnos y curarnos, y a través del cual pueden seguir transitando los camiones para garantizar el abastecimiento.

Y será vital, una vez más, en este viaje hacia una nueva realidad, para reactivar la producción que nos permita retomar la senda del crecimiento que tanto necesitamos los y las bonaerenses para nuevamente poner de pie a la Provincia.